
El mes de junio regaló una de las semanas más memorables del año en Velas Vallarta. Del 18 al 21 de junio, las texturas, los aromas y el misticismo de la herencia culinaria se fusionaron para rendir homenaje a los icónicos sabores mexicanos en una celebración que cautivó cada uno de los sentidos.
18 de junio | El origen de una travesía culinaria
La celebración comenzó en el lobby del resort, donde los asistentes compartieron un coctel de bienvenida mientras la luz del atardecer preparaba el ambiente para la primera gran noche. Más tarde, las puertas del restaurante Andrea se abrieron para dar paso a una cena maridaje a cuatro manos sin precedentes. La cocina cobró vida gracias a la unión de los chefs Abigahi Pérez, de Grand Velas Riviera Nayarit, y Ricardo de la Vega, de Grand Velas Riviera Maya, quienes plasmaron la autenticidad y el prestigio de la alta cocina mexicana en cada creación.
La velada fluyó entre el folclor de los platillos, iniciando con sutiles entradas como los molotes de plátano macho, un fresco crudo de atún, el tradicional chilpachole y una reconfortante crema de calabacita con chile poblano y pato confitado. Como platos fuertes, los comensales se deleitaron con la delicadeza de la pesca de lima y la profundidad de la barbacoa de cordero, cerrando la noche con un dulce tributo al cacao y el clásico arroz con leche de coco.
19 de junio | Sabores de la gran granja a la mesa
El segundo día del festival mantuvo las emociones a flor de piel. El lobby volvió a vibrar con frescura culinaria antes de dar paso a una nueva experiencia en el restaurante Andrea. En esta ocasión, la chef Karla Rivera, de Grand Velas Los Cabos, sumó su visión contemporánea con la maestría del chef Tonatiuh Cuevas, reconocido por su concepto Cosecha Farm to Table en Puerto Vallarta. Juntos lograron un menú lleno de contrastes que rindió tributo a los ingredientes locales y a la técnica impecable.
El menú de esta noche, acompañado de música de mariachi, entrelazó la tierra y el mar, abriendo el festín culinario con una tlayuda de atún y relish, un refrescante aguachile rosa de jamaica y bugambilia, flores de calabaza crujientes y una crema de habanero con pork belly. El plato fuerte cautivó mediante una dualidad perfecta: filete de res y short rib con dúo de moles, junto a una elegante pesca del día en miso de tejuino. Para finalizar, el postre ofreció una tarta de queso de guayaba, un shot de yogurt griego del rancho, el tradicional pastel de tres leches y un innovador mousse de cacao y mole oaxaqueño.
20 de junio | La maestría de la hospitalidad local

La noche del sábado se tiñó con la calidez y la chispa que caracterizan a nuestra gastronomía. Tras el coctel de bienvenida, el restaurante Andrea albergó un encuentro excepcional entre la chef Sandra Macías, de Casa Velas, y el chef anfitrión de Velas Vallarta, Adán Macín. La cena se convirtió en un reflejo de la cocina tradicional mexicana, logrando que los aromas de las recetas más arraigadas flotaran en el aire frente al mar.
Los comensales saborearon entradas espectaculares que honraron las raíces de la cocina mexicana, como el taco de langosta zarandeada, un exótico jardín de quintoniles e insectos, y la calidez de un pozole verde. La fuerza de los platos fuertes se hizo presente con el robalo en adobo lagunero y una imponente costilla de cordero oxiik. La velada concluyó con bocados dulces llenos de ingenio: un marranito mexicano relleno de helado de vainilla, pan de elote y helado de maíz, una trufa negra de mezcal y chocolate, y el sorprendente postre maceta, elaborado con chile guajillo y chocolate.
21 de junio | Solsticio, misticismo y Fiesta mexicana
El broche de oro de la jornada aconteció en la playa del resort. Coincidiendo con la llegada de la nueva estación, la tarde inició a las 5:00 p.m. con una mística experiencia huichol para conmemorar el solsticio, logrando un momento de profunda conexión espiritual junto al mar. Acto seguido, una espectacular Fiesta Mexicana reunió a todos los chefs del festival en una convivencia alegre y familiar. La noche fluyó entre música, copas de champaña y estaciones culinarias exclusivas bajo las estrellas del Pacífico.

Esencia de Frida concluyó dejando el recuerdo de una experiencia insuperable. Te invitamos a planear desde hoy tu próximo escape a nuestras suites para asegurar tu lugar en los futuros eventos del resort.














